Hace algún tiempo escribí sobre los cenagales, los inconvenientes, las dificultades, los terrenos pantanosos, etc., es decir, sobre los llamazares que todo esto dice el diccionario de ellos. Hoy vuelvo a hacerlo, pero en su versión de Izquierda Unida. El Llamazares de este partido, más bien repartido grupo político, en una rueda de prensa, el pasado día 5 arremetió contra el ministro de Trabajo (me olvidé de su nombre, menos mal) porque según Gaspar (así le llaman sus camaradas) "no ha hecho ni una cosa progresista ni humana".
El meollo de la cuestión no está en saber que entiende este Gaspar por progresista, ya que esta es una palabra desprestigiada y vaciada de contenido precisamente por los suyos, sino por humana, ya que si con ella no trata de referirse al hombre, a "hacerse hombre" según explican los expertos, desembocará peligrosamente en el concepto de inhumano como parece.
Veamos, Llamazares se ocupa del aborto y del nuevo enfoque que pretende el Gobierno en su afán de distraernos de otras calamidades que nos afligen y desea que la nueva ley que se promulgue sobre tan importante tema, sea "ambiciosa" y supere la actual legislación "hipócrita". Dice que "I.U. defenderá como criterios básicos , la libertad de la mujer sobre su maternidad y la protección de los profesionales", nada menos. Lo que dicho en estos momentos en que está en la báscula de la Justicia tantos casos de abortos al menos ilegales, no deja de ser una afirmación cruel y temeraria.
Este cenagoso individuo comunista defiende, según parece, la libertad de la mujer con el sacrificio de su hijo, lo que está a distancias siderales del concepto de maternidad al que alude. Entendemos que la libertad de la mujer sobre su maternidad como él dice, radica en el momento de irse o no, según desee, con el del butano de turno (antes se decía con el carbonero porque no se empleaba el butano, lo que adelantan los tiempos) o con su pareja de hecho o de derecho, pero no en destruir al resultado de una noche de juerga.
Con estas dos afirmaciones ya vamos vislumbrando lo que pretende este comunista que parece de los empleaban el acero si quiera imaginado para fabricar telones y eternizar las revoluciones al estilo de los Castros. Este demócrata de pacotilla en este tema del aborto defiende, según parece, un aborto tan libre que desatienda el derecho a la vida de los más indefensos, con lo que su concepto del término humano se disuelve hasta despojarse de toda humanidad y convertirse en inhumano, es decir en cruel, inclemente, malo, fiero, bruto, violento, monstruo, insensible, inculto, atroz que todos estos y más que me callo por aburrimiento son términos análogos. Abreviando un auténtico cenagal este Llmazares
sábado, 6 de septiembre de 2008
viernes, 5 de septiembre de 2008
EL BATIBURRILLO NACIONAL (y II)
Batiburrillo es, según el diccionario, mezcla heterogénea de cosas, también mezcla de cosas inconexas, es decir, dicho prontro, de lío. Esto es lo que se observa aquí en España entre algunos influyentes "prohombres" de la cultura y del ala izquierdista de la política. Se trata de gentes que se sienten rompedores, contrarios a lo que constituye nuestro repertorio de ideas, hábitos y costumbres y al tratar de despojarnos de ellas, ser arman un verdadero lío con lo que acontece cada día, con su interpretación. No digamos cuando, por ejemplo, se topan con la Historia y la necesidad imperiosa, porque viene al caso, de interpretarla.
Lo hemos visto con la conmemoración del 2 de Mayo ahora que se han cumplido los 200 años de aquel levantamiento honra de nuestro pueblo porque trató de defenderse, aparte de las ideas de cada cual. Esos "prohombres" de la cultura y de la política a los que me he referido, no saben que partido tomar ante ese suceso histórico y adoptan la postura de la sonrisa circunfleja de que todo es discutible. Equiparan a las víctimas con los verdugos, al pueblo que se defiene, el suyo, con el ejército extranjero que arremete, y airea las ideas de los llamados afrancesados, los colaboracionistas.
"Es que los franceses traían las ideas avanzadas", parecen querer decir. ¿Avanzadas o sobre todo dominadoras?, se puede preguntar. Estudien a Napoleón y su trayectoria. Además deben de tener en cuenta esos nefastos "prohombres" que mueven los hilos con los que quieren confundirnos, que la Revolución Francesa fue, sobre todo, una revolución de la burguesóa más que campesina.Con ella surgió la clase media y el capitalismo, dos realidades que se dan de patadas con el concepto socialista que nos recuerdan las siglas del PSOE, partido socialista obrero español.
Pero sigamos introduciéndonos en la Historia para ridículo de esos fantoches que ignoran que con su postura ante el gran drama nacional que entonces se vivió, ellos se igualan o al menos se acercan a dos tristes personajes de aquella época, Carlos IV y su hijo Fernando VII. Ambos sucumbieron también ante Napoleón y sus ideas, uno cediendo su Reino al francés; el otro felicitándole por escrito por haber llevado al trono español a su hermano Pepe Botella: "Doy muy sionceramente, en mi nombre y de mi hermano y de mi tío, aV.M.I. y R. la enhorabuena de la satisfacción de ver instalado a su querido hermano el rey José en el trono de España..." Esto lo dijo el Deseado por el traicionado y doliente pueblo español.
Es la Historia. También lo es, claro y lo celebramos, que esa Revolución francesa acabó con el régimen señorial y de privilegios, brindó al mundo la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, lo que está muy bien y todos aplaudimos y hemos hecho nuestro. Así mismo, esa Revolución, no hay que olvidarlo, tras el asalto a la Bastilla enloqueció y enloqueció también a la guillotina que no paró y hasta cortó la cabeza a uno de sus reposables de tanto asesinato, el cruel Robespierre, menos mal.
Esto es Historia también. Y esto es a grandes rasgos lo que trajo la Revolución, lo beneficioso y todavía tan en vigor y, sin duda, lo condenable que para el pueblo español fue, sobre todo, la invasión y los sufrimientos tan bien descritos por Goya en sus famosos grabados, ante los que todo buen español no puede permanecer neutral, sean cuales sean las ideas que pasen por su cabeza.
De esta postura sin duda exigible a todo bien nacido, tenemos y tienen eos "prohombres" ignorantes que señalo, un ejemplo claro y rotundo del que se han aprovechado a medias. Me refiero al general Rafael del Riego y Núñez que fue patriota y tomó parte en la Guerra de la Independencia como buen español y también como buen español (que una cosa no quita la otra) encabezó el levantamiento en defensa de la Consitución de 1812 que trajo, al menos, el Trienio Constitucional. Claro que tanta decencia la pagó con la horca, en la plaza de la Cebada madrileña sin ir más lejos.
Luego está el Himno de Riego nacido tras la jura obligada de Fernando VII de la Constitución de 1820, apropiado y adoptado también como himno nacional por la Segunda República y que tan manchado y desacreditado quedó por la actuación de tanto republicano nocivo. Y si no, echemos de nuevo mano de la Historia que parecen ignorar u olvidar los repetidos "prohombres" de la cultura y de la política. Me refiero a estas palabras, recuérdenlas: "...Se acabaron las contemplaciones. Muy pronto habrá elecciones generales. Pues bien, yo os digo que, ganemos o perdamos en las urnas, los socialistas haremos la revolución". Este ejemplo de democracia al revés lo dio uno de los tenidos como destacado líder del socialismo español, Francisco Largo Caballero, el que se clasificó de rojo (como también hizo el actual Rodríguez setenta y tantos años después). El llamado "Lenin español", Laro Caballero, en el colmo de la admiración por el ruso de tan triste memoria. Esa revolución deseada, la intentaron uniéndose a los comunistas y creando en Frente Popular (populachero diría yo) que abrió el camino a nuestra Guerra Civil y la dictadura.
En fin, el batiburrillo nacional en el mundo sde las ideas es claro en ciertos sectores y vemos como nubla las cabezas de algunos "prohombres" que, sin comillas, se quedan tan sólo en pobres hombres que tanto daño hacen.
Lo hemos visto con la conmemoración del 2 de Mayo ahora que se han cumplido los 200 años de aquel levantamiento honra de nuestro pueblo porque trató de defenderse, aparte de las ideas de cada cual. Esos "prohombres" de la cultura y de la política a los que me he referido, no saben que partido tomar ante ese suceso histórico y adoptan la postura de la sonrisa circunfleja de que todo es discutible. Equiparan a las víctimas con los verdugos, al pueblo que se defiene, el suyo, con el ejército extranjero que arremete, y airea las ideas de los llamados afrancesados, los colaboracionistas.
"Es que los franceses traían las ideas avanzadas", parecen querer decir. ¿Avanzadas o sobre todo dominadoras?, se puede preguntar. Estudien a Napoleón y su trayectoria. Además deben de tener en cuenta esos nefastos "prohombres" que mueven los hilos con los que quieren confundirnos, que la Revolución Francesa fue, sobre todo, una revolución de la burguesóa más que campesina.Con ella surgió la clase media y el capitalismo, dos realidades que se dan de patadas con el concepto socialista que nos recuerdan las siglas del PSOE, partido socialista obrero español.
Pero sigamos introduciéndonos en la Historia para ridículo de esos fantoches que ignoran que con su postura ante el gran drama nacional que entonces se vivió, ellos se igualan o al menos se acercan a dos tristes personajes de aquella época, Carlos IV y su hijo Fernando VII. Ambos sucumbieron también ante Napoleón y sus ideas, uno cediendo su Reino al francés; el otro felicitándole por escrito por haber llevado al trono español a su hermano Pepe Botella: "Doy muy sionceramente, en mi nombre y de mi hermano y de mi tío, aV.M.I. y R. la enhorabuena de la satisfacción de ver instalado a su querido hermano el rey José en el trono de España..." Esto lo dijo el Deseado por el traicionado y doliente pueblo español.
Es la Historia. También lo es, claro y lo celebramos, que esa Revolución francesa acabó con el régimen señorial y de privilegios, brindó al mundo la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, lo que está muy bien y todos aplaudimos y hemos hecho nuestro. Así mismo, esa Revolución, no hay que olvidarlo, tras el asalto a la Bastilla enloqueció y enloqueció también a la guillotina que no paró y hasta cortó la cabeza a uno de sus reposables de tanto asesinato, el cruel Robespierre, menos mal.
Esto es Historia también. Y esto es a grandes rasgos lo que trajo la Revolución, lo beneficioso y todavía tan en vigor y, sin duda, lo condenable que para el pueblo español fue, sobre todo, la invasión y los sufrimientos tan bien descritos por Goya en sus famosos grabados, ante los que todo buen español no puede permanecer neutral, sean cuales sean las ideas que pasen por su cabeza.
De esta postura sin duda exigible a todo bien nacido, tenemos y tienen eos "prohombres" ignorantes que señalo, un ejemplo claro y rotundo del que se han aprovechado a medias. Me refiero al general Rafael del Riego y Núñez que fue patriota y tomó parte en la Guerra de la Independencia como buen español y también como buen español (que una cosa no quita la otra) encabezó el levantamiento en defensa de la Consitución de 1812 que trajo, al menos, el Trienio Constitucional. Claro que tanta decencia la pagó con la horca, en la plaza de la Cebada madrileña sin ir más lejos.
Luego está el Himno de Riego nacido tras la jura obligada de Fernando VII de la Constitución de 1820, apropiado y adoptado también como himno nacional por la Segunda República y que tan manchado y desacreditado quedó por la actuación de tanto republicano nocivo. Y si no, echemos de nuevo mano de la Historia que parecen ignorar u olvidar los repetidos "prohombres" de la cultura y de la política. Me refiero a estas palabras, recuérdenlas: "...Se acabaron las contemplaciones. Muy pronto habrá elecciones generales. Pues bien, yo os digo que, ganemos o perdamos en las urnas, los socialistas haremos la revolución". Este ejemplo de democracia al revés lo dio uno de los tenidos como destacado líder del socialismo español, Francisco Largo Caballero, el que se clasificó de rojo (como también hizo el actual Rodríguez setenta y tantos años después). El llamado "Lenin español", Laro Caballero, en el colmo de la admiración por el ruso de tan triste memoria. Esa revolución deseada, la intentaron uniéndose a los comunistas y creando en Frente Popular (populachero diría yo) que abrió el camino a nuestra Guerra Civil y la dictadura.
En fin, el batiburrillo nacional en el mundo sde las ideas es claro en ciertos sectores y vemos como nubla las cabezas de algunos "prohombres" que, sin comillas, se quedan tan sólo en pobres hombres que tanto daño hacen.
miércoles, 13 de agosto de 2008
LA PRESENCIA DE MANDELA
Cumplir noventa años es un record en todos los sentidos para muchas cosas, incluso para algunos árboles. Solo las tortugas, creo, lo toman como algo normal dentro de su naturaleza y, quizá, los loros que yo sepa. Pera nosotros los pobres humanos con fecha de caducidad limitada, es un gran éxito, sobre todo si esos noventa años se cumplen lúcidamente y con una sonrisa como de complacencia por el deber cumplido. Tal es el caso del admirado Nelson Mandela, el negro nacido en el Transkei, región de la costa surafricana que mira al Índico.
A Mandela le conocí casi sin verle porque seguí su trayectoria con atención. Era y es un hombre con gran atractivo personal. Desde joven se distinguía. Era, es todavá, un hombre delgado con una forma armónica de moverse y se le adivinaba entonces un cuerpo fornido como corresponde a una persona que practicaba el boxeo como aficionado. De sonrisa franca y amplia, parecía callado a pesar de su fama de buen comunicador desde joven bien reconocida.
En 1961 tuvo el primer juicio junto a otras 27 ó 30 personas acusadas de un delito de alta traición, cometido según el fiscal en 1956 aunque, afortunadamente, no se pudo probar. Pero Mandela, abogado de profesión, sí era también un activista que pretendía acabar con la dura segregación -el apartheid- a que estaba sometida la población de color. Pertenecía al ANC (African National Congress) y ayudó a fundar una organización que, en vista de lo inútil que resultaba la protesta pacífica, utilizara la violencia. Se trataba de la "Umkonto we Sizwe", La Espada de la Nación que mientras dispuso de un "liderazgo responsable" , el suyo, evitó la ola de terrorismo que luego, ya sin él. se desató de forma tan condenable y cruel.
Posteriormente cuando consiguieron condenarlo, lo que le llevó a pasar 28 años encarcelado acusado de comunista, explicó ante el Tribunal que le juzgaba que él no lo era, "aunque a menudo -dijo- ha habido una cooperación estrecha con el Partido Comunista". Pero añadió fue "meramente prueba de una meta común, en este caso acabar con la supremacía blanca", lo mismo que hicieron en su caso -explicó- Churchil y Roosvelt para acabar con Hitler, aliarse con la URSS. No estuvo mal la compación.
Su personalidad era ya entonces tan destacada que, aún encarcelado, parecía estar presente, sin embargo, no ya para los suyos, sino incluso para su carcelero, el Gobierno afrikaans. De tal manera que cuando ese Gobierno presidido por Botha, comenzó su política cosmética tratando de negar la evidencia de una dictadura racista, hubo de entrevistarse con Mandela. Y cuando ya libre comenzaron - impuestas por los poderes fácticos internacionales, una vez aniquilada la URSS- las conversaciones para la democratización, el presidente De Klerk tuvo como único interlocutor -Butelezi no contaba- a Mandela, un personaje tan reconocido, tan arrollador a la par que amable y sonriente, pero siempre exquisitamente firme en sus ideales, que fue la figura central del cambio al que De Klerk, con el mundo expectante, tuvo que doblegarse y pasar a ser él, su partido y su gente blanca, un grupo más en el mosaico de pueblos que palpita en el Sur de Africa.
Fue entonces, aquel día en que se alcanzó el acuerdo con la victoria de todos, ya al anochecer y la luna festiva al parecer también lucía en lo alto redonda y enorme, cuando se oyeron miles de voces por el amplio veld, entonando el "Nokosi sikelele Africa" el Dios Bendiga Africa y, para todos, resultó difícil contener la emoción.
A Mandela le conocí casi sin verle porque seguí su trayectoria con atención. Era y es un hombre con gran atractivo personal. Desde joven se distinguía. Era, es todavá, un hombre delgado con una forma armónica de moverse y se le adivinaba entonces un cuerpo fornido como corresponde a una persona que practicaba el boxeo como aficionado. De sonrisa franca y amplia, parecía callado a pesar de su fama de buen comunicador desde joven bien reconocida.
En 1961 tuvo el primer juicio junto a otras 27 ó 30 personas acusadas de un delito de alta traición, cometido según el fiscal en 1956 aunque, afortunadamente, no se pudo probar. Pero Mandela, abogado de profesión, sí era también un activista que pretendía acabar con la dura segregación -el apartheid- a que estaba sometida la población de color. Pertenecía al ANC (African National Congress) y ayudó a fundar una organización que, en vista de lo inútil que resultaba la protesta pacífica, utilizara la violencia. Se trataba de la "Umkonto we Sizwe", La Espada de la Nación que mientras dispuso de un "liderazgo responsable" , el suyo, evitó la ola de terrorismo que luego, ya sin él. se desató de forma tan condenable y cruel.
Posteriormente cuando consiguieron condenarlo, lo que le llevó a pasar 28 años encarcelado acusado de comunista, explicó ante el Tribunal que le juzgaba que él no lo era, "aunque a menudo -dijo- ha habido una cooperación estrecha con el Partido Comunista". Pero añadió fue "meramente prueba de una meta común, en este caso acabar con la supremacía blanca", lo mismo que hicieron en su caso -explicó- Churchil y Roosvelt para acabar con Hitler, aliarse con la URSS. No estuvo mal la compación.
Su personalidad era ya entonces tan destacada que, aún encarcelado, parecía estar presente, sin embargo, no ya para los suyos, sino incluso para su carcelero, el Gobierno afrikaans. De tal manera que cuando ese Gobierno presidido por Botha, comenzó su política cosmética tratando de negar la evidencia de una dictadura racista, hubo de entrevistarse con Mandela. Y cuando ya libre comenzaron - impuestas por los poderes fácticos internacionales, una vez aniquilada la URSS- las conversaciones para la democratización, el presidente De Klerk tuvo como único interlocutor -Butelezi no contaba- a Mandela, un personaje tan reconocido, tan arrollador a la par que amable y sonriente, pero siempre exquisitamente firme en sus ideales, que fue la figura central del cambio al que De Klerk, con el mundo expectante, tuvo que doblegarse y pasar a ser él, su partido y su gente blanca, un grupo más en el mosaico de pueblos que palpita en el Sur de Africa.
Fue entonces, aquel día en que se alcanzó el acuerdo con la victoria de todos, ya al anochecer y la luna festiva al parecer también lucía en lo alto redonda y enorme, cuando se oyeron miles de voces por el amplio veld, entonando el "Nokosi sikelele Africa" el Dios Bendiga Africa y, para todos, resultó difícil contener la emoción.
miércoles, 6 de agosto de 2008
MEDITACIONES DE UN IGNORANTE ESPECTANTE
El capitalismo que nos gobierna, que nos domina ¿estará destruyéndose a sí mismo?.
La situación económica actual del mundo desarrollado ¿no está producida por el mismo capitalismo que todo lo ha confiado a las clásicas reglas del mercado y a la especulación?
Cuando la oferta desenfrenada de los bancos, ávidos de dominar monetariamente a la población entera ha ofrecido créditos baratos, excesivamente baratos, convirtiendo en deudores a una buena proporción de gentes, ¿no estarán acabando con el gran filón del que se nutrían?
Todavía, los bancos, han podido disfrutar de enormes ganancias, pero ahora que se han creido obligados a subir los tipos de interés, ¿no estarán empezando a acabar con los patrimonios de la buena gente, de la que se aprovechaban como de un botín muy atractivo?.
De ahí, como síntoma tan comentado no sólo en España, el derrumbe del mercado inmobiliario tan llamativo y tan significativo.
Luego el petróleo donde la ley de la oferta y la demanda se pone al rojo vivo en unos momentos en que la producción empieza a mermar en algunos países productores, Arabia y México, o sirve para sostener dictaduras, Irán y Venezuela. ¿Seguirá subiendo su precio o, al menos, manteniéndolo alto? Poca ayuda se puede esperar de esta fuente de energía.
_______________________________________
Hoy pronostican algunos un cambio de era lo que bien puede ser. Siglo nuevo, nueva era y nuevas maneras no sólo en la vestimenta tal como ocurrió en el tránsito del XIX al XX y, si bien se mira, en el paso de las demás centurias. También en la organización de la vida, de las naciones y de las gentes por derivación. Lo podemos vislumbrar ahora, incluso empezamos a sufrir ese cambio, quizá ese parto al menos en la economía y en la "filosofía" que domina a las muchedumbres, tal como lo aprecia un individuo con los años suficientes para poder comparar.
_______________________________________
¿Obama posible nuevo presidente de EE.UU.? Si es así puede ser el nuevo Mandela, también con su amplia sonrisa, queacabe con la discriminación e inaugure el camino que conducirá a los nuevos tiempos. El ya ha triunfado en el mundo de los blancos, en una sociedad todavía cerrada que sólo ha abierto la mano por condescendencia, como una pura anecdota. Pero la realidad tan terca permenece espectante. Obama, por sus orígenes, la conoce y con su sonrisa abre la esperanza para muchos en los nuevos tiempos acaso imparables que a los viejos pueden asustar, porque nuevos no es sinónimo de buenos.
La situación económica actual del mundo desarrollado ¿no está producida por el mismo capitalismo que todo lo ha confiado a las clásicas reglas del mercado y a la especulación?
Cuando la oferta desenfrenada de los bancos, ávidos de dominar monetariamente a la población entera ha ofrecido créditos baratos, excesivamente baratos, convirtiendo en deudores a una buena proporción de gentes, ¿no estarán acabando con el gran filón del que se nutrían?
Todavía, los bancos, han podido disfrutar de enormes ganancias, pero ahora que se han creido obligados a subir los tipos de interés, ¿no estarán empezando a acabar con los patrimonios de la buena gente, de la que se aprovechaban como de un botín muy atractivo?.
De ahí, como síntoma tan comentado no sólo en España, el derrumbe del mercado inmobiliario tan llamativo y tan significativo.
Luego el petróleo donde la ley de la oferta y la demanda se pone al rojo vivo en unos momentos en que la producción empieza a mermar en algunos países productores, Arabia y México, o sirve para sostener dictaduras, Irán y Venezuela. ¿Seguirá subiendo su precio o, al menos, manteniéndolo alto? Poca ayuda se puede esperar de esta fuente de energía.
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Hoy pronostican algunos un cambio de era lo que bien puede ser. Siglo nuevo, nueva era y nuevas maneras no sólo en la vestimenta tal como ocurrió en el tránsito del XIX al XX y, si bien se mira, en el paso de las demás centurias. También en la organización de la vida, de las naciones y de las gentes por derivación. Lo podemos vislumbrar ahora, incluso empezamos a sufrir ese cambio, quizá ese parto al menos en la economía y en la "filosofía" que domina a las muchedumbres, tal como lo aprecia un individuo con los años suficientes para poder comparar.
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¿Obama posible nuevo presidente de EE.UU.? Si es así puede ser el nuevo Mandela, también con su amplia sonrisa, queacabe con la discriminación e inaugure el camino que conducirá a los nuevos tiempos. El ya ha triunfado en el mundo de los blancos, en una sociedad todavía cerrada que sólo ha abierto la mano por condescendencia, como una pura anecdota. Pero la realidad tan terca permenece espectante. Obama, por sus orígenes, la conoce y con su sonrisa abre la esperanza para muchos en los nuevos tiempos acaso imparables que a los viejos pueden asustar, porque nuevos no es sinónimo de buenos.
viernes, 1 de agosto de 2008
EL BATIBURRILLO NACIONAL (I)
La Universidad Menéndez Pelayo, de Santander, está dedicada, como vemos, a ese polígrafo, historiador y filólogo que junto a la importancia grande su obra o por ella y con ella, representa, casi encabeza, a los ideólogos del tradicionalismo en nuestra patria. Por eso, la anterior directora de la Biblioteca Nacional de Madrid, de cuyo nombre no quiero ni puedo acordarme a Dios gracias, quiso quitar su estatua del gran vestíbulo de entrada a la Bibliotreca de la que Menéndez Pelayo fue director. En fin, un gesto más de la intransigencia de lo que se han denominado las dos Españas, todavía al aparecer irreconciliables, incluso en el mundo que se piensa elevado de la intelectualidad.
Ahora no sé quien gobierna, administra y dirige esa Universidad Internacional en la que precisamente yo trabajé hace más de 50 años. Pero sí me imagino como piensan al menos algunos de los que manejan el cotarro -quizá de los agradecidos al Régimen- porque en la gran exposición de grabados de Goya que esa Universidad, junto con la Autoridad Portuartia de Santander ha organizado, magnífica y muy ilustrativa, se ha colocado en lugar bien visible, un mural en el que al comentar la gran tragedia que se vivió a principioos del XIX con la invasión francesa, tan crudamente ilustrada con las escenas cruelísimas de los franceses, que asustan y emocionan, se comenta, con unas frases que quieren ser resumen y colofón, lo acontecido con la invasión napoleónica. Resultan unas frases beatíficas , humanísimas si se quiere, blandísimas y también, por ello, pusilánimes, injustas y tergiversadoras de la realidad como en tantas ocasiones ocurre ahora con este gobierno socialista de Zapatero tan destructor de las ideas y de la verdad, sin utilizar piedra ni palo de lo que son maestros.
Se dice esto en el mural que quiere ser, repetimos, resumen de aquellos tan sangrientos acontecimientos a los que se vio sometido un pueblo español engañado: "La violencia y la sinrazón. El pueblo español, el ejército francés y todos los estamentos de la sociedad: víctimas de la guerra". Pues, no. El ejército francés no fue la víctima, fue el agresor como siempre hemos sabido tan bien los españoles. Es lo mismo que pasa con esos desalmados grupos políticos vascos que se dicen patriotas y con los señoritos hipócritas del PNV que quieren, tantas veces, reunir en el mismo grupo a las víctimas de ETA con los agresores etarras caídos en manos de la Justicia.
Es la confusión sembrada también, tantas veces, por este Régimen que regala libros que se ocupan de los afrancesados y sus doctrinas, ahora que se cumplen 200 años de aquella tragedia nacional provocada por los ejércitos del país vecino que mataron y hasta torturaron al pueblo español que se defendía con tanto honor y tan heroicamente, tal como nos muestran tan "periodísticamente" y con tanta realidad, los grabados de Goya que se exhiben con el marco esplendoroso de la bahía santanderina.
Pero ahora, los del régimen, repito y algunos "intelectuales" por lo que veo, no valoran esa atitud meramente defensiva y patriótica. Se preocupan más de las ideas, y hasta las aplauden, de los que portaban las ballonetas que de enjugar la sangre, su recuerdo, de los que se defendían de los ballonetazos, es decir, de los españoles.
Por todo esto haré yo aquí también mi colofón o resumen ante tanta vergüerza: lo de ahora, aquí en nuestra España no es tragedia todavía a Dios gracias, pero sí drama, porque en los dramas se admite lo cómico junto con lo trágico y en la actualidad la mezcla, el batiburrillo que se observa puede calificarse de tragicómico, es decir de dramático.
Ahora no sé quien gobierna, administra y dirige esa Universidad Internacional en la que precisamente yo trabajé hace más de 50 años. Pero sí me imagino como piensan al menos algunos de los que manejan el cotarro -quizá de los agradecidos al Régimen- porque en la gran exposición de grabados de Goya que esa Universidad, junto con la Autoridad Portuartia de Santander ha organizado, magnífica y muy ilustrativa, se ha colocado en lugar bien visible, un mural en el que al comentar la gran tragedia que se vivió a principioos del XIX con la invasión francesa, tan crudamente ilustrada con las escenas cruelísimas de los franceses, que asustan y emocionan, se comenta, con unas frases que quieren ser resumen y colofón, lo acontecido con la invasión napoleónica. Resultan unas frases beatíficas , humanísimas si se quiere, blandísimas y también, por ello, pusilánimes, injustas y tergiversadoras de la realidad como en tantas ocasiones ocurre ahora con este gobierno socialista de Zapatero tan destructor de las ideas y de la verdad, sin utilizar piedra ni palo de lo que son maestros.
Se dice esto en el mural que quiere ser, repetimos, resumen de aquellos tan sangrientos acontecimientos a los que se vio sometido un pueblo español engañado: "La violencia y la sinrazón. El pueblo español, el ejército francés y todos los estamentos de la sociedad: víctimas de la guerra". Pues, no. El ejército francés no fue la víctima, fue el agresor como siempre hemos sabido tan bien los españoles. Es lo mismo que pasa con esos desalmados grupos políticos vascos que se dicen patriotas y con los señoritos hipócritas del PNV que quieren, tantas veces, reunir en el mismo grupo a las víctimas de ETA con los agresores etarras caídos en manos de la Justicia.
Es la confusión sembrada también, tantas veces, por este Régimen que regala libros que se ocupan de los afrancesados y sus doctrinas, ahora que se cumplen 200 años de aquella tragedia nacional provocada por los ejércitos del país vecino que mataron y hasta torturaron al pueblo español que se defendía con tanto honor y tan heroicamente, tal como nos muestran tan "periodísticamente" y con tanta realidad, los grabados de Goya que se exhiben con el marco esplendoroso de la bahía santanderina.
Pero ahora, los del régimen, repito y algunos "intelectuales" por lo que veo, no valoran esa atitud meramente defensiva y patriótica. Se preocupan más de las ideas, y hasta las aplauden, de los que portaban las ballonetas que de enjugar la sangre, su recuerdo, de los que se defendían de los ballonetazos, es decir, de los españoles.
Por todo esto haré yo aquí también mi colofón o resumen ante tanta vergüerza: lo de ahora, aquí en nuestra España no es tragedia todavía a Dios gracias, pero sí drama, porque en los dramas se admite lo cómico junto con lo trágico y en la actualidad la mezcla, el batiburrillo que se observa puede calificarse de tragicómico, es decir de dramático.
martes, 29 de julio de 2008
SENSACIONES
Ya me he venido a mi luna de nuevo con la intención de continuar con lo prometido en algo que publiqué a los cuatro vientos de esta mi solitaria plaza de mi amable y sufrido blog que aguanta todas mis confesiones. Fue, exactamente, el 6 de junio pasado.
En aquel artículo sí me confesé un poco. En fin, continuando con la confesión, veremos qué sale de esta cuesta abajo que se me presenta y en la que me lanzo, a la carrera, con el mejor ánimo. ¿Optimista entonces? ¡Y yo que sé ahora si no he hecho más que empezar! Porque para hacer una confesión audible o legible al menos, tenemos que emplear sin remedio, las palabras, con sus limitaciones. Oigamos la queja del poeta que está aquí conmigo:
Te lo digo con palabras, no tengo otra forma,
palabras que me llegan con su significado establecido
que debo utilizar para acercarme a lo que deseo.
Pero nada es exacto, sino una mera aproximación que tu recibes e interpretas
y que a mi me deja insatisfecho.
La razón la da el mismo poeta "porque -dice- las palabras, con su rigidez, no se adaptan a la realidad del pensamiento". Así que teniendo esto en cuenta, la confesión será sólo un reflejo de lo que ocurre en el exterior de uno, casi a la vista de todo el respetable y no de lo que nació, creció y quedó atrapado, quizá, en los adentros como una amargura que nadie puede desatascar.
Pero como la vida es o se la hace -digámoslo ahora que estamos con esto de la confesión- pura exteriorización, manifestemos en voz alta lo que se nos ocurra. El poeta, mi mentor hoy, dice que aunque "solo existe el silencio que ocultan las palabras", son estas "palabras necesarias para sostener y dar vida al vacío que todo lo llena y que olvidamos para entendernos entre nosotros".
Un lío como ven en el que ahora, en verano, cuesta demasiado adentrarse. Así es que hablemos como todo el mundo aunque haya poco que decir. ¿De qué, entonces, del tiempo?. Pues sí, pero tampoco del que dice el poeta ese que nos acompaña tan tristón y tan acertado a veces, porque él lo enjuicia así:
El tiempo imperturbable
cumpliendo con su labor silencioso,
eterno, incansable,
suave y poderoso
desgasta cuanto encuentra sin reposo.
Y tiene razón, pero yo prefiero no tomarlo tan a la tremenda y entretenerme con él, ganando tiempo o perdiendo el tiempo; porque, incluso, podemos matar el tiempo y podemos dar tiempo al tiempo y hasta hacer tiempo, aunque sepamos que sólo se nos escapa.
¿Y si para evitar tantas meditaciones, aceptamos que hasta cierto punto, como ya dije en otro lugar, es una consideración esto del tiempo un tanto artificial? Los días y las noches sí son comprobables: cuando me entra el sueño, cierro los ojos y oscurece u oscurece y cierro los ojos ¡yo qué sé! y luego, más tarde me despierto y ya es de día. Pero de su medida no me fío mucho como ya señalé también en otro lugar. No me fío yo ni nadie por lo que veo. ¿Si no por qué existe el calendario gregoriano, el juliano, el lunar y hasta el maya y el republicano de los franceses?.
Quizá la única verdad entonces, es que el tiempo se nos escapa, aunque eso sí, vaya dejando su huella. Yo aquí veo una nueva, esta arruga que me atraviesa la cara, ayer no la tenía.
Y con estas sensaciones -en gran parte un refrito- más que confesiones, me despido de ustedes. La confesión prometida se la trasmitiré en otro momento más adecuado, cuando haya hecho el necesario examen de conciencia. Lo prometo.
En aquel artículo sí me confesé un poco. En fin, continuando con la confesión, veremos qué sale de esta cuesta abajo que se me presenta y en la que me lanzo, a la carrera, con el mejor ánimo. ¿Optimista entonces? ¡Y yo que sé ahora si no he hecho más que empezar! Porque para hacer una confesión audible o legible al menos, tenemos que emplear sin remedio, las palabras, con sus limitaciones. Oigamos la queja del poeta que está aquí conmigo:
Te lo digo con palabras, no tengo otra forma,
palabras que me llegan con su significado establecido
que debo utilizar para acercarme a lo que deseo.
Pero nada es exacto, sino una mera aproximación que tu recibes e interpretas
y que a mi me deja insatisfecho.
La razón la da el mismo poeta "porque -dice- las palabras, con su rigidez, no se adaptan a la realidad del pensamiento". Así que teniendo esto en cuenta, la confesión será sólo un reflejo de lo que ocurre en el exterior de uno, casi a la vista de todo el respetable y no de lo que nació, creció y quedó atrapado, quizá, en los adentros como una amargura que nadie puede desatascar.
Pero como la vida es o se la hace -digámoslo ahora que estamos con esto de la confesión- pura exteriorización, manifestemos en voz alta lo que se nos ocurra. El poeta, mi mentor hoy, dice que aunque "solo existe el silencio que ocultan las palabras", son estas "palabras necesarias para sostener y dar vida al vacío que todo lo llena y que olvidamos para entendernos entre nosotros".
Un lío como ven en el que ahora, en verano, cuesta demasiado adentrarse. Así es que hablemos como todo el mundo aunque haya poco que decir. ¿De qué, entonces, del tiempo?. Pues sí, pero tampoco del que dice el poeta ese que nos acompaña tan tristón y tan acertado a veces, porque él lo enjuicia así:
El tiempo imperturbable
cumpliendo con su labor silencioso,
eterno, incansable,
suave y poderoso
desgasta cuanto encuentra sin reposo.
Y tiene razón, pero yo prefiero no tomarlo tan a la tremenda y entretenerme con él, ganando tiempo o perdiendo el tiempo; porque, incluso, podemos matar el tiempo y podemos dar tiempo al tiempo y hasta hacer tiempo, aunque sepamos que sólo se nos escapa.
¿Y si para evitar tantas meditaciones, aceptamos que hasta cierto punto, como ya dije en otro lugar, es una consideración esto del tiempo un tanto artificial? Los días y las noches sí son comprobables: cuando me entra el sueño, cierro los ojos y oscurece u oscurece y cierro los ojos ¡yo qué sé! y luego, más tarde me despierto y ya es de día. Pero de su medida no me fío mucho como ya señalé también en otro lugar. No me fío yo ni nadie por lo que veo. ¿Si no por qué existe el calendario gregoriano, el juliano, el lunar y hasta el maya y el republicano de los franceses?.
Quizá la única verdad entonces, es que el tiempo se nos escapa, aunque eso sí, vaya dejando su huella. Yo aquí veo una nueva, esta arruga que me atraviesa la cara, ayer no la tenía.
Y con estas sensaciones -en gran parte un refrito- más que confesiones, me despido de ustedes. La confesión prometida se la trasmitiré en otro momento más adecuado, cuando haya hecho el necesario examen de conciencia. Lo prometo.
viernes, 25 de julio de 2008
AÑORANZA
Hoy es la festividad -sólo en cinco comunidades- de Santiago, patrono de España. No sé si fueron los sones del "Capricho español" de Rimsky-Korsakov o la jota de Bretón o los "Suspiros de España" oidos en una plaza pública al anochecer cálido de mi tierra, lo que me hizo suspirar por lo que pensé que era mío desde siempre y que me lo arrebataban.
Las banderas rojas y gualdas adornaban muchos balcones en un esfuerzo de tanta gente por intentar que permaneciera lo que siempre había conformando la tradición de nuestro pueblo, lo que fue su repertorio de buenas costumbres.
Por eso es Santiago patrono de España. ¿Por qué? porque así lo decidió el pueblo cuando vivía el medioevo y tenía el grito de "Santiago y cierra España" como grito guerrero para iniciar la batalla conta los musulmanes. Porque el apostol Santiago ayudó en la victoria de Clavijo a Ramiro I , rey de Asturias, allá en la mitad del siglo noveno. Lo vieron o se lo creyeron -¡qué más da!- venir sobre un caballo blanco zurrando a los moros que nos habían arrebatado España y nos cambiaron el camino a seguir.
"Oiga -dicen algunos incrédulos- si por lo visto Santiago no vino a España, que parece que fue San Pablo el que llegó, según dicen, a las últimas tierras de Occidente". Y a mi qué me importa lo que sólo se puede demostrar, si es la imaginación la que proviene de la memoria y la memoria histórica de mi pueblo me dice que vino Santiago y que está enterrado allá donde acaba la tierra, cerca de Finisterre. Y lo creemos tanto, tan grande es nuestra memoria que hasta se extendió lo que tan claro creíamos nosotros gracias a lo imaginado, por el resto de Europa y de allá vienen desde el siglo IX (y de tanto venir hicieron camino) a rezar al santo que nuestra memoria, es decir nuestra imaginación allí le hizo perdurar.
Y con la penetración humana desde otros países, nos llegaron beneficiosas corrientes económicas y culturales. Otra dádiva que nos proporcionaba el apostol. ¡Como para no creer!
Y tan profunda ha sido la memoria y la devoción , el agradecimiento de los españoles que, miren, podemos llegar hasta Jamaica, hasta Chile, hasta Ecuador, hasta Méjico, hasta Panamá, hasta Santo Domingo, hasta Cuba, qué sé yo hasta qué más sitios, y en todos hay un Santiago nombrando a una ciudad, un río o una montaña.
Pero ahora Santiago, patrono de España, sólo se celebra en algunas comunidades, porque la memoria histórica no es que se pierda, es que se trata de borrar por parte de unos gobernantes sin antecedentes, plebe política, hijos de nadie que traen -dicen- una asepsia intelectual inventada que no es incolora por supuesto, ni inodora porque apesta, aunque sí insípida por su falta de viveza, espíritu y gracia.
En fin, una gente, porque son los mismos, tan ingnorante , malévola, destructiva y sin fundamento que cuando se indicaba en la Constitución los colores nuestra bandera, pelearon porque no dijeran roja y gualda, sino roja y amarilla por imaginar muy tradicionalista la palabra gualda, sin saber que lo que siempre se quiso explicar al nombrar a tal hierba, era el tono de amarillo deseado, lo que, con ardor, trató de explicar Camilo José Cela.
Las banderas que adornan tantos balcones en la festividad de Santiago en mi tierra, representan la resistencia de tantos a que nos arrebaten nuestras costumbres. Son como unos reales suspiros de España mientras se resiste. O suspiros por España quizá, no sé, porque no quiero pensarlo.
Las banderas rojas y gualdas adornaban muchos balcones en un esfuerzo de tanta gente por intentar que permaneciera lo que siempre había conformando la tradición de nuestro pueblo, lo que fue su repertorio de buenas costumbres.
Por eso es Santiago patrono de España. ¿Por qué? porque así lo decidió el pueblo cuando vivía el medioevo y tenía el grito de "Santiago y cierra España" como grito guerrero para iniciar la batalla conta los musulmanes. Porque el apostol Santiago ayudó en la victoria de Clavijo a Ramiro I , rey de Asturias, allá en la mitad del siglo noveno. Lo vieron o se lo creyeron -¡qué más da!- venir sobre un caballo blanco zurrando a los moros que nos habían arrebatado España y nos cambiaron el camino a seguir.
"Oiga -dicen algunos incrédulos- si por lo visto Santiago no vino a España, que parece que fue San Pablo el que llegó, según dicen, a las últimas tierras de Occidente". Y a mi qué me importa lo que sólo se puede demostrar, si es la imaginación la que proviene de la memoria y la memoria histórica de mi pueblo me dice que vino Santiago y que está enterrado allá donde acaba la tierra, cerca de Finisterre. Y lo creemos tanto, tan grande es nuestra memoria que hasta se extendió lo que tan claro creíamos nosotros gracias a lo imaginado, por el resto de Europa y de allá vienen desde el siglo IX (y de tanto venir hicieron camino) a rezar al santo que nuestra memoria, es decir nuestra imaginación allí le hizo perdurar.
Y con la penetración humana desde otros países, nos llegaron beneficiosas corrientes económicas y culturales. Otra dádiva que nos proporcionaba el apostol. ¡Como para no creer!
Y tan profunda ha sido la memoria y la devoción , el agradecimiento de los españoles que, miren, podemos llegar hasta Jamaica, hasta Chile, hasta Ecuador, hasta Méjico, hasta Panamá, hasta Santo Domingo, hasta Cuba, qué sé yo hasta qué más sitios, y en todos hay un Santiago nombrando a una ciudad, un río o una montaña.
Pero ahora Santiago, patrono de España, sólo se celebra en algunas comunidades, porque la memoria histórica no es que se pierda, es que se trata de borrar por parte de unos gobernantes sin antecedentes, plebe política, hijos de nadie que traen -dicen- una asepsia intelectual inventada que no es incolora por supuesto, ni inodora porque apesta, aunque sí insípida por su falta de viveza, espíritu y gracia.
En fin, una gente, porque son los mismos, tan ingnorante , malévola, destructiva y sin fundamento que cuando se indicaba en la Constitución los colores nuestra bandera, pelearon porque no dijeran roja y gualda, sino roja y amarilla por imaginar muy tradicionalista la palabra gualda, sin saber que lo que siempre se quiso explicar al nombrar a tal hierba, era el tono de amarillo deseado, lo que, con ardor, trató de explicar Camilo José Cela.
Las banderas que adornan tantos balcones en la festividad de Santiago en mi tierra, representan la resistencia de tantos a que nos arrebaten nuestras costumbres. Son como unos reales suspiros de España mientras se resiste. O suspiros por España quizá, no sé, porque no quiero pensarlo.
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